No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó.
(181) Confío en mis hermanos, que son uno conmigo. No hay nadie que no sea mi hermano. He sido bendecido con la unidad de la que gozo con el universo y con Dios mi Padre, el único Creador de la totalidad que es mi Ser, el cual es eternamente uno conmigo. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (182) Permaneceré muy quedo por un instante e iré a mi hogar. ¿Por qué habría de elegir quedarme un solo instante más donde no me corresponde estar, cuando Dios Mismo me ha dado Su Voz, la cual me exhorta a retornar a mi hogar? No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (183) Invoco el Nombre de Dios y el mío propio. El Nombre de Dios es mi liberación de todo pensamiento de maldad y de pecado porque es mi nombre, así como el de Él. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (184) El Nombre de Dios es mi herencia. El Nombre de Dios me recuerda que yo soy Su Hijo; que no soy esclavo del tiempo, que no estoy sujeto a las leyes que gobiernan el mundo de las ilusiones enfermizas, y que soy libre en Dios y eternamente uno con Él. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (185) Deseo la paz de Dios. La paz de Dios es lo único que quiero. 3La paz de Dios es mi única meta, la mira de todo mi vivir aquí, el fin que persigo, mi propósito, mi vida y mi función, mientras habite en un lugar que no es mi hogar. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (186) De mí depende la salvación del mundo. Se me han confiado los dones de Dios porque soy Su Hijo. Y deseo otorgarlos allí donde Él dispuso que se dieran. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (187) Bendigo al mundo porque me bendigo a mí mismo. La bendición de Dios irradia sobre mí desde dentro de mi corazón, donde Él mora. No necesito más que dirigirme a Él y todo pesar desaparece conforme acepto Su infinito Amor por mí. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (188) La paz de Dios refulge en mí ahora. Permaneceré muy quedo y dejaré que la tierra se aquiete junto conmigo. Y en esa quietud hallaremos la paz de Dios. Está dentro de mi corazón, el cual da testimonio de Dios Mismo. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (189) Siento el Amor de Dios dentro de mí ahora. El Amor de Dios es lo que me creó. El Amor de Dios es todo lo que soy. El Amor de Dios proclamó que yo soy Su Hijo. El Amor de Dios dentro de mí es mi liberación. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (190) Elijo el júbilo de Dios en lugar del dolor. El dolor es mi propia invención. No es un pensamiento de Dios, sino uno que yo pensé aparte de Él y de Su Voluntad Su Voluntad para Su Hijo bienamado es dicha y sólo dicha. Y eso es lo que elijo en lugar de lo que yo inventé. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (191) Soy el santo Hijo dé Dios Mismo. En silencio y con verdadera humildad busco la gloria de Dios a fin de contemplarla en el Hijo que Él creó como mi Ser. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (192) Tengo una función que Dios quiere que desempeñe. Busco la función que me ha de liberar de todas las vanas ilu siones del mundo. Solamente la función que Dios me dio puede ofrecerme libertad. Eso es lo único que busco y lo único que aceptaré como propio. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (193) Todas las cosas son lecciones que Dios quiere que yo aprenda. Una lección es un milagro que Dios me ofrece, en lugar de los pensamientos que concebí que me hacen daño.Lo que aprendo de Él se convierte en el modo en que me libero. Por eso elijo aprender Sus lecciones y olvidarme de las mías. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (194) Pongo el futuro en Manos de Dios. El pasado ya pasó y el futuro aún no ha llegado. Ahora estoy libre de ambos. Pues lo que Dios da sólo puede ser para el bien. Y acepto únicamente lo que Él da como lo que me pertenece. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (195) El Amor es el camino que recorro con gratitud. El Espíritu Santo es mi único Guía. Él camina a mi lado con amor. Y le doy las gracias por mostrarme el camino que debo seguir. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (196) No puede ser sino a mí mismo a quien crucifico. Todo lo que hago, me lo hago a mí mismo. Si ataco, sufro. Mas si perdono, se me dará la salvación. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (197) No puede ser sino mi propia gratitud la que me gano. ¿Quién debe dar gracias por mi salvación sino yo mismo? ¿Y cómo sino a través de la salvación puedo encontrar el Ser a Quien debo estarle agradecido? No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (198) Sólo mi propia condenación me hace daño. Mi condenación nubla mi visión, y a través de mis ojos ciegosno puedo ver la visión de mi gloria. Mas hoy puedocontemplar esta gloria y regocijarme. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (199) No soy un cuerpo. Soy libre. Soy el Hijo de Dios. Aquiétate mente mía, y piensa en esto por un momento. Luego regresa a la tierra, sin confusión alguna acerca de quién es aquel a quien mi Padre ama eternamente como Su Hijo. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. (200) No hay más paz que la paz de Dios. Que no me desvíe del camino de la paz, pues ando perdido por cualquier otro sendero que no sea ése. Mas déjame seguir a Aquel que me conduce a mi hogar, y la paz será tan segura como el Amor de Dios. No soy un cuerpo. Soy libre. Pues aún soy tal como Dios me creó. ------------------------------ Tomado de "Un curso de milagros" ------------------------------ |
jueves, 2 de diciembre de 2010
No soy un cuerpo. Soy libre...
domingo, 28 de noviembre de 2010
SANAR DESDE ADENTRO Y ELEGIR LA VIDA

Sanar es un proceso. Es un camino que confiere grandes beneficios solo de transitarlo. Frecuentemente nos involucramos en este proceso con la esperanza de llegar a algún destino, lograr alguna meta, u obtener alguna recompensa, solo para descubrir al llegar que el camino se extiende en el horizonte, ofreciéndonos mayores recompensas y metas más amplias.
Este proceso de sanar involucra nuestro ser interno, nuestros pensamientos, sentimientos y emociones. Por eso es natural que al comenzar cualquier proceso de sanar, diferentes pensamientos, sentimientos y emociones salgan a flote.
Origen
Esto tiene que ver con experiencias ya olvidadas, pero consecuencias guardadas. Es decir, alguna vez en el pasado vivimos una experiencia con una o varias personas, y ya no recordamos que sucedió, pero conservamos prácticamente intacto lo que sentimos hacia ellos en ese momento.
Debido a ese "Tesoro" que hemos decidido conservar con tanto celo a través del tiempo en nuestro corazón, viejos sentimientos y emociones que ya no tienen razón de ser, continúan aflorando cada vez que algo nos conecta con ellos.
Por medio de ese proceso de conservar "tesoros", y reconectarnos con ellos, permitimos que viejos sentimientos de odio. rabia y duda continúen surgiendo en nuestra mente y corazón constantemente. Y al permitirlo, le abrimos la puerta a nuevos sentimientos de miedo, ansiedad y tristeza, que podrían surgir al no encontrar manera de ponerle fin a este ciclo.
Cerrar Ciclos
Durante el proceso de sanar, volver a estar en contacto con esos sentimientos es algo normal, y nos brinda la oportunidad de sacarle provecho para cerrar el ciclo que los inició, y así poder continuar adelante.
Si, es correcto. Aunque no sea obvio, atesorar esos sentimientos que ya no son más que un reflejo, algo intangible, que nos mantiene anclados en el punto del espacio tiempo cuando sucedió el evento en el cual elegimos sentirnos de esa manera. O lo que es lo mismo, en el pasado, y por eso nos dificultan seguir adelante con nuestras vidas.
Recuerde siempre que todo cuanto pensamos, decimos, sentimos y hacemos es nuestra elección. Por eso el primer paso para cerrar el ciclo y completarlo es, validarnos a nosotros mismos y nuestros sentimientos.
Esto es de suma importancia, pues de otra manera continuamos conectándonos con el pasado, y viviendo emocionalmente en él, cada vez que nos permitimos revivir esos sentimientos.
Reconocer
Es importante reconocernos como personas en pleno derecho de elegir expresar cualquier sentimiento en cualquier situación que consideremos conveniente. Si la decisión es acertada o no, es secundario. Lo más importante como primer paso es sentirnos con el derecho de expresar nuestros sentimientos libremente sin sentirnos culpables por ello. Sin perjudicar a nadie por supuesto.
Eso nos valida como seres humanos sensibles, y valida también los sentimientos que somos capaces de albergar. Lograr esto nos permite reconocer claramente a esos sentimientos por lo que realmente son: Signos y señales de que estamos sanando, y vamos en el camino correcto.
Pero existe un pequeño detalle. Para lograr validar esos sentimientos reconociéndolos como lo que realmente son, necesitamos primero entrar en contacto con ellos. Y para facilitarnos esta tarea ayuda saber cuales son, mientras recordamos que la única manera de superarlos es atravesarlos, y que debemos sentirlos para sanarlos.
El proceso de sanar involucra transformar sentimientos y emociones que experimentamos de forma adversa, en otros que nos resultan beneficiosos. Entre los sentimientos más comunes que nos toca reconocer, validar, atravesar y transformar en este proceso de sanar podemos citar:
La Duda
Este podría ser un obstáculo en el camino de sanar. Cuando la duda está presente, creemos que nada es posible. Sabemos que lo que pensamos crea una vibración que atrae aquello que creamos con nuestros pensamientos.
Cuando experimentamos la duda, la vibración que enviamos declara que lo que deseamos manifestar no es posible, y eso es lo que atraemos. Es como la gota de tinta que se vierte en un vaso de agua cristalina,
Cualquier tipo de duda puede entorpecer el proceso de sanar. Pero dudar de nosotros mismos podría detener el proceso.
Afortunadamente la duda no es más que el reflejo invertido de la confianza, la otra cara de la moneda, y como señalamos anteriormente, es nuestra elección cual decidimos experimentar.
Si mantenemos nuestra visión enfocada en la meta de sanar, empleamos afirmaciones positivas al hablar, y vivimos agradecidos, no hay lugar para la duda en nuestras vidas, y la confianza florece por si sola.
Cuando confiamos en nosotros mismos, en nuestros talentos y habilidades innatas, creamos cambios en los patrones energéticos y bioquímicas de nuestro organismo, que a su vez nos permiten sentirnos bien y modificar nuestros patrones de pensamientos, para que los sentimientos les sigan.
Apatía
De continuar permitiendo que la duda exista en nosotros, y perder la oportunidad que nos brindan la certeza y fe en nuestra habilidad de sanarnos a nosotros mismos, podríamos llegar a sentir apatía.
Si nos permitimos llegar a ese estado, podría dejar de importarnos si las cosas mejoran o empeoran, y podríamos entrar en un estado letárgico en el cual no diríamos, haríamos, o querríamos nada.
Nuevamente nos encontramos en la posición de decidir. La apatía también tiene otra cara, y es darnos importancia, ¿Cuál prefiere?, es su elección.
Para facilitarnos lograr la transición desde la apatía a darnos importancia, ayuda reconocer en nosotros el maravilloso poder de sanar con que estamos dotados los seres humanos. Al reconocerlo, cualquier sentimiento de apatía se desvanecerá, y comenzará a participar conscientemente en su proceso de sanar.
Ansiedad
La ansiedad es la experiencia de desear algo ya, aunque entendamos que podríamos tener que esperar algún tiempo para obtenerlo. Recordemos que sanar es un proceso, y los procesos toman su tiempo, ni corto ni largo, solo su tiempo.
El único lugar donde existen el pasado y el futuro es en nuestra mente, en nuestros recuerdos e imaginación. El único momento que realmente existe es el presente, el aquí y ahora.
Si podemos concentrar nuestra atención en el presente, podremos aceptar nuestra realidad actual. Lo cual nos permitirá conectarnos con la otra cara de la ansiedad, la seguridad y la calma.
Desamparo
En caso de que nos desconectemos del poder interno de sanar que poseemos, y continuemos viviendo con dudas y apatía, podríamos alcanzar un punto en el cual simplemente decidimos rendirnos por sentirnos desamparados.
Comenzamos a pensar que ese estado es permanente, nos olvidamos que todo se encuentra constantemente en cambio, y descartamos toda posibilidad de mejorar nuestra calidad de vida.
Afortunadamente aun en este estado sanar es muy sencillo, solo necesitamos apreciar nuestra fortaleza interna. Al lograrlo nuestro proceso de sanar se acelera, y el desamparo se desvanece cuando comenzamos a apreciar las habilidades y destrezas que todos poseemos.
Tristeza
La tristeza es una emoción que podría conducir a la pena. Pena es la emoción que experimentamos al concentrarnos en lo que hemos perdido, o creemos que nos falta.
Esto podría convertirse en un circulo vicioso, pues concentrarse en lo que falta solo sirve para crear una carencia mayor. Por el contrario, cuando sentimos tristeza o pena durante el periodo de sanar, podemos concentrarnos en lo que deseamos crear, y hacer afirmaciones diariamente como si ya existiera.
Esto no solo nos permitirá transformar la tristeza en alegría, pero la imagen que mantenemos en nuestra mente cuando hacemos afirmaciones comenzará a hacerse realidad en nuestras vidas.
Rabia
Para sentir rabia debemos culpar a algo o alguien, escoger algo externo a nosotros y hacerlo culpable, colocándonos como victimas. Al asumir el papel de victima, sentimos rabia hacia el culpable, y descargamos sobre él toda nuestra responsabilidad.
La rabia le abre camino a la culpa, la experiencia de culparnos a nosotros mismos por algún pensamiento, palabra o acción que cometimos en el pasado. Este podría ser el primer paso para retomar nuestra responsabilidad, y comenzar así nuestra liberación.
Liberarnos de la rabia y la culpa puede ser tan sencillo como perdonar. Perdonarnos nosotros mismos o a quien sea necesario, al reconocer y aceptar que no hay diferencia entre lo ocurrido, quienes participaron y nosotros, que en realidad somos uno solo.
Realmente perdonamos cuando comprendemos que lo que sucede es por nuestro mayor bienestar, y nos volvemos uno con el proceso. Esto nos permite conectarnos con la serenidad, y esta a su vez permite al proceso fluir adecuadamente.
Miedo
Esta emoción encierra a todas la anteriores. Experimentamos miedo cuando no estamos seguros sobre el futuro, e imaginamos solo lo peor. Al sanar el miedo lograremos remover todas las emociones que interfieren con nuestro proceso de sanar.
En su sentido más profundo, el miedo no es más que ausencia de amor. Para quien ama todo es posible, por eso cuando permitimos que el amor se manifieste libremente desde nuestros corazones, el sanar se convierte en un proceso natural que fluye armónicamente.
Resultado
Cuando tomamos conciencia que sanar no tiene que ver con los resultados, pero si considera en quienes nos convertimos en el proceso, vivir la vida con entusiasmo se convierte en un estado natural que inspira a seguir una simples reglas que nos facilitarán ser felices.
- Alimente su corazón con Amor
- Alimente su mente con Paz
- Viva una vida sencilla
- Comparta más
- Espere menos
lunes, 25 de octubre de 2010
Inseguridad y toma de decisiones
..
La inseguridad trae consigo diversos bloqueos que nos impiden ser libres de nosotros mismos para tomar decisiones.
A continuación expongo un artículo acerca de bloqueos psicológicos, algunos de los cuales podemos detectar en nosotros y así intentar encontrar la raíz, su origen, para sanarlo y revertirlo.
Tengamos en cuenta que, por tratarse de psicología, el concepto de "Yo" (la personalidad) es defendido. Nosotros ya sabemos de la existencia dual ego-ser, puja constante en la que nos vemos envueltos a lo largo de nuestra vida, siendo el ego el encargado de separarnos del todo, de la fluidez universal, de la confianza en el devenir de nuestra manifestación en el universo. Conociendo ésto podemos interpretar entonces mejor el concepto de "Yo" que leeremos, relacionándolo a una actitud mental recta (lo que pienso, digo, siento y hago concuerda), priorizando así al Ser, en lugar de a nuestra mente, nuestro ego, que solo puede volvernos más y más prisioneros de patrones absurdos.
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Bloqueos Psicológicos en la Toma de Decisiones
1. PÉRDIDA DE CONTACTO CON LOS PROPIOS SENTIMIENTOS:
Se refiere a la incapacidad para sentir y expresar sentimientos y emociones de amor, alegría, rabia, tristeza, miedo. Es un proceso inconsciente que comienza a edades muy tempranas y evoluciona progresivamente a medida que nos hacemos mayores.
Por lo general, surge en ambientes abiertamente hostiles y rechazantes, que sabotean el bienestar y la autoestima personal. Muchas veces se expresa a través de mensajes directos o indirectos del tipo "Los hombres no lloran" o "No te rías tan alto", por ejemplo.
"No quiero, no quiero // échamelo en el sombrero" es un dicho margariteño que revela la dificultad para expresar claramente que algo nos gusta o que lo anhelamos, que decimos una cosa pero hacemos otra. Todo lo contrario de "El que quiere besar busca la boca", que indica que la motivación nos impele a hacer algo.
En síntesis, en la medida en que desconocemos o no tomamos en serio nuestros sentimientos, saboteamos nuestro proceso de toma de decisiones porque, aunque muchas veces el mismo es racional, no cabe duda de que el afecto ejerce un rol importante.
2. EVITACIÓN DE LOS PROBLEMAS Y DE LA ANSIEDAD, CON LA FINALIDAD DE NO EXPERIMENTAR SUFRIMIENTO:
El refrán "Más vale malo conocido que bueno por conocer" ilustra este obstáculo psicológico.
Las personas que lo sufren consideran que las opciones y elecciones, al ofrecer una posibilidad de cambio, constituyen una amenaza a la comodidad de lo que resulta familiar .
Es probable que cualquier intento de elección conlleve una carga enorme de ansiedad pero, en cuanto se comienza a adoptar decisiones por pequeñas que sean, la persona se da cuenta de que las terribles consecuencias que imaginaba no han ocurrido. Luego, cuando empieza a participar más activamente en su vida -y no como mero espectador- el compromiso ya no resulta tan amenazante y las escogencias se hacen más provechosas y más fáciles de realizar.
3. CARENCIA DE UNA ESCALA DE VALORES:
Alude al desconocimiento de las cosas que son importantes o no, lo cual incide en lo que apreciamos, cómo utilizamos nuestro tiempo y energía , cuál es nuestro estilo de vida y con qué clase de personas podemos vivir y trabajar.
No conocer nuestros valores es como si no los tuviéramos. Al evitar la elección se fortalece la carencia de valores con lo cual las elecciones se hacen cada vez más difíciles, creándose así un círculo vicioso. Por el contrario, cada vez que tomamos una decisión ordenamos los asuntos de nuestra vida de acuerdo con una determinada escala de valores o prioridades, se fortalece el conocimiento de la propia personalidad y se facilitan las escogencias posteriores.
4. ESCASA AUTOESTIMA O FALTA DE CONFIANZA EN SÍ MISMO:
La dificultad para escoger opciones -en especial cuando se salta constantemente de una alternativa a otra- se debe por lo general a la convicción inconsciente de que ninguna opción que se elige es suficientemente buena.
5. DESESPERANZA, DEPRESIÓN Y ANSIEDAD:
Las tres se presentan por lo general juntas, por lo que Rubin las llama "compañeras de viaje".
Cualquiera que sea su causa, identificarlas es prioritario ya que afectan no sólo la capacidad de seleccionar alternativas sino la salud mental en general. Tales problemas son síntomas de dificultades más profundas y muchas veces requieren de la ayuda profesional.
6.- IDEALIZACIÓN O IMAGEN IRREAL DEL PROPIO YO:
Muchas personas con baja autoestima dibujan una imagen idealizada de sí mismas, lo que constituye una forma de compensación destinada a disimular y contrarrestar la desconfianza personal.
Sin embargo, tal actitud sólo disminuye la autoconfianza y obstaculiza el proceso de la toma de decisiones ya que ignorar y olvidar las cualidades reales y, por el contrario, actuar sobre la base de cualidades y talentos inexistentes, conduce a elecciones erróneas debido a que el juicio se encuentra distorsionado.
7.- ANULACIÓN DEL PROPIO YO, DEPENDENCIA DE LOS DEMÁS Y NECESIDAD OBSESIVA DE AGRADAR:
Cada vez que renunciamos a tomar decisiones anulamos nuestro propio yo, lo que en la práctica se traduce en la evitación de los conflictos o el rechazo, para no llamar la atención. Esta forma de afrontar las situaciones de conflicto obstaculiza grandemente la conducta de elegir, ya que las decisiones que se toman tienden a evitar el éxito e incluso favorecen el fracaso, ya que éste atrae menos atención y provoca menos ansiedad.
En cuanto a la dependencia de los demás, destruye el proceso de escogencia puesto que se eligen las mismas opciones de los demás o se trata de que los demás lo hagan por nosotros.
Tener una necesidad obsesiva de agradar a los demás afecta enormemente la escogencia, debido a que no se satisfacen los propios gustos; en caso de que una decisión acertada desagrade a otros o sea impopular, la persona la desecha a favor de otra menos adecuada o se abstiene de elegir.
8.- BÚSQUEDA OBSESIVA DEL RECONOCIMIENTO Y DEL PRIMER LUGAR:
La afición desmesurada por el reconocimiento da lugar a tomar decisiones erróneas que, a menudo, son la antítesis del éxito y la felicidad.
Las personas con este bloqueo quieren llamar la atención; prefieren ser admiradas antes que estimadas ya que su autoestima se basa en las habilidades y destrezas que poseen. Por debajo de la búsqueda del reconocimiento tienen escaso amor propio, lo que hace que se sientan obligadas a proteger éste. Como les asusta el fracaso y la humillación, evitan tomar decisiones que puedan poner en peligro su orgullo.
9.- PERFECCIONISMO Y AFÁN DE TENERLO TODO:
Consiste en la creencia inconsciente de que hay situaciones y decisiones perfectas, lo cual conduce a demoras debido al deseo de tomar decisiones en condiciones perfectas para tener la seguridad de que el resultado también lo será. El temor al autodesprecio como consecuencia de obtener un resultado imperfecto, ejerce un efecto inhibidor y produce inacción.
Es importante aclarar que la búsqueda de la excelencia no es lo mismo que la búsqueda de perfección, ya que la primera tiene que adaptarse a criterios realistas; si no, se convierte en la justificación de necesidades perfeccionistas.
El afán de tenerlo todo es la creencia inconsciente de que se puede alcanzar un estado perfecto en el que estén incluídas todas las opciones y, por tanto, evitar las decisiones y los sacrificios. Este obstáculo conlleva más gasto de dinero, tiempo, energía y talento, y conduce al fracaso. El refrán “Más vale pájaro en mano que cien volando” ejemplifica la conducta alternativa más adecuada.
10.- ESPERANZA DE COSAS MEJORES, ANHELO DE LO QUE NO SE TIENE, DESPRECIO POR LO QUE SE TIENE, Y VIVIR DE ILUSIONES:
Lo más característico de este obstáculo son las interminables demoras y esperas, lo cual destruye la posibilidad de elegir buenas opciones. Las víctimas de este bloqueo esperan una solución mágica que supere con creces todas las alternativas disponibles.
Anhelar permanentemente lo que no se tiene y despreciar lo que está al alcance puede originar una acentuada inactividad, lo cual hace que decisiones que se tomen –si no conllevan un auténtico compromiso- sean más bien actuaciones superficiales.
Por otra parte, las ilusiones obligan a vivir en un mundo imaginario y no tienen nada que ver con las ideas creativas que se podrían llevar a la práctica tomando decisiones acertadas. Como dice la canción “El que vive de ilusiones se muere de desengaños”.
11.- VIVIR EN LA IMAGINACIÓN:
Estrechamente relacionado con vivir de ilusiones y la esperanza de cosas mejores. El hecho de vivir en la imaginación nace de profundas carencias y de la necesidad de obtener compensaciones. Es un bloqueo de la realidad que destruye el presente y elimina los goces de la existencia cotidiana, impidiendo el éxito en cualquier faceta de la vida.
12.- TEMOR AL AUTODESPRECIO QUE PUEDA GENERARSE SI SE TOMA UNA
DECISIÓN ERRÓNEA:
Las personas que padecen este bloqueo ponen a menudo de manifiesto una necesidad obsesiva de tener siempre la razón, en la que subyace una falta de autoconfianza. Al menor asomo de fracaso –por pequeño que sea- se autodesprecian severamente. Les asustan las decisiones y se ven en la imposibilidad de tomarlas por miedo a cometer algún error. Ello se debe a la acción conjunta del perfeccionismo, las esperanzas exageradas, la necesidad de reconocimiento y la anulación del yo, los cuales no dejan espacio para la aceptación de las limitaciones humanas y la probable escogencia de alternativas equivocadas.
Las víctimas de este bloqueo se infligen inconscientemente severos castigos en forma de depresiones, enfermedades psicosomáticas, propensión a accidentes, fracasos múltiples, relaciones destructivas, insomnio, problemas de apetito, y toda una variedad de aflicciones.
13. AUTOREPROCHES PROVOCADOS POR LAS EXIGENCIAS DESMEDIDAS:
Este bloqueo nace de las exigencias y los “contratos internos” que las personas acuerdan inconscientemente consigo mismas. Toma la forma de “debería”, “podría” y “querría”, utilizados como reproches o justificaciones posteriores a una conducta determinada. Por ejemplo: “Yo debería ser el más inteligente”, “Yo podría haber obtenido la mejor calificación”, “Yo querría haber ganado el concurso”.
Obstaculiza las decisiones, provocando un estado de parálisis y temor a romper los “contratos”. Además, puede convertirse en un hábito tan difícil de erradicar que hace que la toma de decisiones auténticas resulte imposible de realizar.
14. “CEGUERA” ANTE LAS DIVERSAS OPCIONES:
Para que exista una toma de decisión deben estar disponibles por lo menos dos opciones, pero la persona con este bloqueo no se da cuenta de las alternativas a su disposición. En la base de este obstáculo existe una idealización del yo y un temor a los conflictos, por lo que no se “ven” las opciones que entren en conflicto con esta imagen idealizada y se rechaza cualquiera que provoque perturbación y ansiedad.
Por lo general, ocurre cuando la persona se halla sometida a fuertes presiones, en períodos de crisis y en situaciones de estrés, lo cual hace necesario un aplazamiento provisional –hasta que la presión se haya reducido- que no tiene que convertirse en una justificación de interminables dilaciones.
15. TEMOR Y DISTORSIÓN DE LA PRESIÓN DEL TIEMPO:
La engañosa creencia de que no queda tiempo se utiliza a menudo con consecuencias negativas, ya que puede producirse una acentuada presión y una reacción de temor. Es uno de los principales obstáculos en el proceso de toma de decisiones, ya que impide hacer uso de los recursos personales que se necesitan para elegir una alternativa.
Cuando la persona consigue liberarse del agobio del tiempo, suele desaparecer la ansiedad y puede utilizar el tiempo provechosamente para analizar y sopesar las opciones, y para relajarse en caso necesario durante las distintas fases de una elección.
16. CRITERIOS ERRÓNEOS:
Un criterio acertado, es decir, la capacidad de evaluar las opciones de forma racional y provechosa, es muy importante para el éxito en la toma de decisiones. Por el contrario, un criterio erróneo con frecuencia se debe a un deficiente análisis y a un pobre desarrollo de las ideas. Los trastornos emocionales, la desesperación, la euforia, el estrés, y los estados mentales gravemente perturbados deterioran el criterio de las personas.
Todos los bloqueos discutidos ejercen, en mayor o menor medida, un efecto perjudicial sobre el criterio personal, cuya influencia es directamente proporcional a la intensidad de los mismos. El principal componente del criterio acertado es una visión objetiva de la realidad y de nosotros mismos, sin la cual nuestra percepción resultará sesgada, distorsionada.
17. FALTA DE INTEGRACIÓN INTERNA O GRAVE DESORGANIZACIÓN:
Las personas pueden pasar por períodos breves de trastornos emocionales, durante los cuales no es propicio hacer elecciones. Pero, cuando se producen trastornos tan pronunciados que conllevan pensamientos intrusos, intereses conflictivos, ausencia de un fuerte sentido del yo, carencia de una escala de valores, etc. que impiden la integración o cohesión de todos los aspectos de una situación, se impone un tratamiento que pueda influir en el desarrollo de una fuerza integradora madura. Esta permitirá que la persona sepa quién es y qué quiere realmente, estableciendo un orden de prioridades, antes de estar en condiciones de tomar auténticas decisiones.
En resumen, afirmábamos en un artículo anterior que para hacer una escogencia adecuada es necesario, entre otras cosas, recolectar, evaluar y analizar la información sobre nosotros mismos. Tal información integra no sólo los recursos o potencialidades sino también las dificultades o limitaciones.
Como hemos podido ver, una de las dificultades que impiden las decisiones son los bloqueos u obstáculos psicológicos. Como quiera que es casi imposible luchar contra un enemigo invisible o desconocido (como lo plantea Rubin) es necesario – mediante la autoexploración y autoanálisis- conocer los bloqueos, identificarlos y comprenderlos para actuar en consecuencia.
Ante una situación de toma de decisiones, algunas preguntas que nos hagamos podrían servir de guía para ayudar a su identificación: ¿qué siento en este momento?, ¿cómo afecta mi comodidad?, ¿cuáles cosas son importantes para mi?, ¿las opciones a mi disposición son suficientemente buenas?, ¿siento una ansiedad incontrolable?, ¿cuáles son mis cualidades reales?, ¿qué pasaría si mi elección no le gustara, por ejemplo, a mi padre?, ¿cómo me sentiré si me equivoco?, ¿le doy más importancia a lo que debería hacer que a lo que quiero hacer?, ¿estoy consciente de las diferentes alternativas a mi alcance?, ¿a menudo pienso que debo darme prisa?, ¿estoy analizando la realidad objetivamente?, entre otras.
Si se responde afirmativamente a estas preguntas, la persona puede darse cuenta de que está atrapada en algún (os) de los bloqueos, lo que constituye un primer paso para abandonar los hábitos negativos. Como no basta con la toma de conciencia, luego tendrá que empeñarse en un cambio que le permita el ejercicio de un comportamiento decisional más eficiente.
Sin embargo, cuando ello no es suficiente (porque la persona está desorganizada, cuando hay serios problemas de autoestima, cuando hay trastornos de sentimientos, pensamientos y emociones, cuando más que un problema de indecisión existe un problema de inseguridad, etc.) se requiere de la ayuda profesional que puede prestar el orientador, psicólogo, psiquiatra, o psicoterapeuta, quienes pueden realizar las intervenciones necesarias para corregir la problemática .
lunes, 11 de octubre de 2010
Reconociéndonos multidimiensionales

Todos seguimos preguntándonos cómo ocurrirá la ascensión y por que medios ascenderán los que lo hagan. Algunos creen que será por medio de la muerte, otros por medio de naves espaciales y aun otros a través de realidades alternas. Para muchos, el cruce ya está empezando. Contrariamente a lo que muchos podrían pensar o creer, usted está actualmente preparándose para la transición justo en su propio traspatio!
¡No estoy hablando sobre estados de sueño o estados de meditación; estoy hablando sobre esos momentos que están aumentando más allá de su control, en los que usted tiene lapsos de memoria y se regresa a su consciente preguntándose qué es lo que iba a hacer cuando el pensamiento repentinamente se deslizó a su mente.
Todos hemos tenido esos lapsos en alguna magnitud. Pero para muchos, la habilidad de colgarse hacia un pensamiento lineal y cumplir la acción en este plano físico está volviéndose más duro y más tedioso al continuar “dando un paso más allá” de nuestro consciente durante estas transacciones físicas. Lo que esto significa es que actualmente estamos funcionando en dos realidades, montando nuestra conciencia entre la Tierra física y la Tierra multidimensional, mientras estemos existiendo físicamente en el plano actual de la Tierra. Está poniéndose cada vez más difícil para muchos de nosotros hacer ambas cosas, y algunos de nosotros podemos estar cuestionando nuestra sanidad cuando encontramos saliéndonos cada vez más regularmente y olvidando nuestro intento consciente en base regular.
Pero este fenómeno continuando se volverá más claro cuando nos acercamos al umbral galáctico, gastando mucho menos tiempo lejos en el cuerpo físico donde moramos en este plano de conciencia, y más tiempo en las dimensiones alternas. Lo que esto significa es que mientras más tiempo pasemos fuera de cuerpo, más nos aclimataremos a la separación eventual y total de esta realidad.
El real “salto” será sin dolor, por lo menos para aquellos con intenciones pacíficas y armoniosas. Un día parecerá como si hubiéramos despertado a un nuevo mundo cuando, de hecho, solo tenemos que “dejarnos ir” de lo viejo y permitir que este nuevo mundo se vuelva el principal y nuevo enfoque de nuestra atención.
¿Habrá OVNIs para afirmar esto durante la transcisión?
Posiblemente nuestro nuevo conocimiento multidimensional nos permitirá detectar su presencia y, si tenemos acuerdos de vidas-pasadas con ellos, podremos, entonces, viajar y comunicarnos con ellos.
Los conceptos del conocimiento multidimensional y las realidades alternas pueden parecer atemorizantes para algunos, pero para otros debe ser un alivio saber que esos lapsos que estamos experimentando, y qué se están volviendo más y más predominantes, están realmente sirviendo un propósito y preparando a nuestro Ser Superior para el eventual y permanente cambio a una vibración más alta de conciencia. No puede hacerse de ninguna otra forma porque la energía de más alta vibración es extraña a nosotros, y primero debemos aclimatarnos a ella, así como uno trataría de aclimatarse a una fuente gravitacional diferente. Debe hacerse gradualmente para que nuestro nivel de incomodidad permanezca mínimo.
¿Tendremos cuerpos siguiendo esta transición?
Si lo escogemos así, tendremos cuerpos. Si podemos aclimatarnos de acuerdo con la nueva vibración, entonces podremos ser capaces de que nuestras estructuras moleculares cambien con nosotros. Por otra parte, nosotros asumiremos nuevos cuerpos si así lo deseamos.
Este cambio realmente es una realidad física y la física cuántica incluso apoya la ciencia, en cuanto a que podemos estar en dos lugares al mismo tiempo; de hecho, podríamos estar en más de dos lugares y transportar nuestro cuerpo cuando queramos hacerlo. Estamos volviéndonos seres multidimensionales y estamos precisamente ahora mismo entrando a la superficie de la cuarta dimensión.
Para aquéllos que son escépticos, no hay necesidad que crean esto. Su propio sistema de realidad es lo que los mantiene restringidos y limitados a un mundo tridimensional. Pero para aquéllos que esperan la “ascensión”, el proceso no sólo ocurrirá individualmente o sólo para aquellos en este planeta, sino que ocurrirá a lo largo de todo el sistema solar y la galaxia al cruzar el umbral de la realidad consciente en la realidad super-consciente.
Es un tiempo excitante de vivir. En vez de preocuparse acerca de si está perdiendo su mente, deléitese en el hecho que ustedes se están convirtiendo en seres multidimensionales, y hagan lo mejor que puedan mientras estén todavía funcionando en esta dimensión, en esta vibración y en el planeta Tierra. La gran Madre cambiará con nosotros, y para aquellos que estén armonizados a su energías y son nurtidores en vez de destructores, cambiaremos juntos y luego podremos verdaderamente atestiguar el cielo en la Tierra, cuando la galaxia y el planeta finalmente se asienten en una nueva y mejorada frecuencia cósmica y camino solar. Siga viendo hacia delante y enfóquese en la bondad, paz y armonía.
Esta es la realidad en la cual se encontrarán cuando todo haya sido dicho y hecho.